De aquel tiempo

De aquel tiempo

LICOR DE ANIS

LICOR DE ANIS
NUESTROS MAYORES LO TOMABAN, SOBRE TODO LAS SEÑORAS

revista

revista
la mas leida

que lindo

que lindo
piti piti

hay que ahorrar

hay que ahorrar
caja de ahorros

fuegoooooooooooooooooooo

fuegoooooooooooooooooooo
bomberos

ANGEL VARGAS

ANGEL VARGAS
el ruiseñor

que sed

que sed
ufffffffff

tranvia

tranvia
vamos a sacarle el trole, jajajaj

para el invierno

para el invierno
kerosen

citroen 11 ligero

citroen 11 ligero
que coche por dios!!!!!!!!!!!!!

annann,

annann,
de pergamino

te animas?

Valiant 1

Valiant 1
que hermoso coche

EL BONDI

EL BONDI
BEDFOR

FUE MIO

FUE MIO
que cohce por dios

vespa

vespa
!que andar!

bidu

bidu
destapala

cigarro

cigarro
mucho humo

vaso plegable

vaso plegable
cuidado que se vuelca

alcuza

alcuza
ojo al usarla

!que peinadito papa!

que rico!

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Los Tres Ases del Tango - Nada

La Maestra



Héctor Gagliardi
Tan buena como mi vieja
y como ella nerviosa,
de las que agrandan las cosas
y que por nada se quejan.
Tenía entre ceja y ceja
esa cuestión del aseo
y en lo mejor del recreo
revisaba las orejas.

Decía que un pajarito
al oído le nombraba
los niños que conversaban
cuando salía un ratito.
Y si un grandote de quinto
armaba la tremolina,
parecía una gallina
cuando tiene los pollitos.

Nos tomaba la lección
siguiendo el orden de lista
y obligaba con la vista
a seguir con atención;
Yo era medio remolón
porque andaba por la "G"
y cien veces me chasquié
al preguntar de a traición.

Se pasaba todo el día
prometiendo malas notas
y que en vez de la pelota
estudiaran geometría.
Era mujer... ¡que sabía
de un golazo de boleo!...
por eso es que en el recreo
los muchachos se reían....

Pero un vez se enfermo
y mandaron la suplente
que enseñaba diferente
y hasta un día de "usted" nos trató;
Y nosotros ...¡qué sé yo!...
sería mejor maestra
pero fieles a la nuestra
declaramos el boicot.

Y cuando vino al grado
después de la enfermedad
nos pusimos a gritar
que casi la desmayamos
y cuando vio tantas manos
que la querían tocar
de floja se echó a llorar
y nosotros la imitamos.

¡Ah! ¡Pobre maestra mía!
¡cómo estarás de vieja!...
Revisame las orejas
soy un chico todavía.
No sabes con que alegría
quisiera volverte a ver:
no me vas a conocer
pero entonces te diría:

Yo ocupaba el tercer banco
al lado de la ventana
el que abría las persianas
cuando el sol no daba tanto.
El que se ahogaba de llanto
el día que te dejó
y que nunca te olvidó
y es por eso que te canto.

Vos sos la dulce canción
de la edad que ya se fue
hoy he venido otra vez
para darte la lección:
Preguntame de a traición
maestra del cuarto grado
que cuanto me has enseñado
lo llevo en el corazón...

viernes, 31 de agosto de 2007

COMPAÑEROS MAS QUE UNA PALABRA

Compañeros, no es solamente una palabra que identifica a una determinada ideología.
Es en cambio, una mágica palabra que nos acompaña desde niños.
Tuvimos Compañeros en la escuela primaria y en la secundaria, también en el trabajo.
Son Compañeros aquellos que nos acompañan en un pedazo de nuestra historia, con quienes compartimos grandes o pequeños proyectos de vida.
Nuestros hermanos, nuestros amigos, nuestra pareja tienen otra dimensión, cuando también los llamamos Compañeros.
Compañero es con quien compartimos sueños y frustraciones en una sociedad que nos invita al individualismo.
Compañero es ayudar a otros para poder ayudarnos todos.
Quien comparte una bandera y una idea es Compañero.
Quien no nos deja solos es Compañero.
Quien nos convida la pobreza y la riqueza de un mate, es Compañero.
Quien nos acompaña en la dulce utopía de crear un país mejor lo llamamos Compañero, y pare sentirlo más cerca, para estrechar más los lazos que nos unen, lo llamamos “cumpa”.
Porque cumpa es la sangre que nos une y nos ata.
Cumpa es la raíz que nos hermana en la historia, la memoria y nos proyecta al porvenir.
Creer en nuestros Compañeros es llamarlos “cumpas”.
Porque es bueno saber que entre tanta hipocresía y miseria, entre tanta injusticia y soledad, todavía quedan cumpas: por lo tanto aún no perdimos la capacidad de soñar y mucho menos las ganas de luchar.
Por eso te pedimos a vos “cumpa”, acompañarnos para que este sueño, esta utopía, sea una realidad que forjemos juntos, un país, el país que vos y yo soñamos.
El juego del sapo.
emboque y picardia

lunes, 1 de enero de 2007

PELOTA DE TRAPO


Me conoció el empedrado

cubierta por una media

que despreciaba la dueña

por el talón remendado...

entre diarios arrollados

y un piolín almacenero

me consagró el uno a cero

en un barrio contra barrio...!

Tengo alma de cortada

y de baldío a la vez

me acunó el “aurredi-diez”

entre suelas destrozadas;

y soy de la muchachada

sabiendo que mi final

es un vidrio de arrabal

con la estrella dibujada...!

Soy la que nunca traiciona

al que me juegue descalzo

yo nunca le pico en falso

como mi hermana, de goma,

el sobrepique me toma

dormida sobre el empeine

y al cabeza que me peine

le dibujo una paloma...!

Al pibe que va de arquero

lo hago lucir enseguida

en sus manos extendidas

cuando se tira, me entrego

y si a escondidas lo veo

que anda achicando el arco

yo misma me voy de alto

cuando vengo de boleo...!

Cuando me siento cansada

mi refugio es la cuneta

donde caiga de coqueta

por sentirme acariciada

pues en forma delicada

me ablandan, como naranja,

y después vuelvo a la cancha

bien sequita y alargada...!

A veces la grifería

de los pibes en aumento

consiguen que un descontento

la llame a la Policía

y entonces, por culpa mía,

el vigilante ha venido,

y se termina el partido

por falta de garantías...!

Todos buscan de salvarse

escapando ligerito

de la prueba del delito

ninguno quiere acordarse

y yo los veo alejarse

abiertos en abanico

y avergonzada me achico

cuando lo oigo acercarse...

Me humilla con la mirada

y se detiene a mi lado

ni a tocarme se ha dignado

no me cuenta para nada

y su polaina lustrada

muestra el hiriente retrato

de una pelota de trapo

en la calle abandonada...!

La cuadra queda tranquila

y el vigilante se aleja

llevandome de una oreja

a su fortin de la esquina

y despues me arroja encima

de algún camión cuando pasa

por eso no tengo casa

por ser de trapo, vecina...!

Por eso que humildemente

le pide perdón señora...

esta humilde servidora

que la cansa diariamente

piense que soy inocente

si golpeo su ventana

y salga con otra cara

porque asusta francamente...!

Todo esto se lo explico

desde arriba del camión

donde va mi corazón

hecho todo a pedacitos

no lo festeje a los gritos

este viaje inmerecido

y piense que a su marido

lo entretuve cuando chico...!

Héctor Gagliardi